2022: EL AÑO MÁS IMPORTANTE DE NUESTRA VIDA.

Este es uno de los años más cruciales de toda nuestra vida. Hablo en general, pues nuestro futuro va a depender radicalmente de lo que hagamos este 2022 en relación a todo lo que está sucediendo. Estamos sumergidos en un abismo psicológico y emocional: los lazos se están rompiendo, la escasa libertad de la que disfrutábamos se extingue a un ritmo sin pausa, y en los corazones no brota la hermandad, el cariño ni el amor, sino la angustia, el miedo y la tristeza del aislamiento ante los que nos quieren. Los dirigentes globalistas, las instituciones médicas y farmacéuticas, los políticos y los periodistas, los economistas que anuncian cómo todo sube de precio y cómo nuevas ruinas asoman en el horizonte, cobran para nosotros una importancia cada vez mayor, que opaca y debilita la de aquellos a los que nosotros les importamos realmente. De este modo la sociedad va ocupando aquellas áreas de nuestra alma que en otra época, hace no mucho, otorgábamos sin pestañear a nuestros familiares, amigos, proyectos de vida ilusionantes.

Tenemos que aprender de lo que ha pasado, reconocer que hemos aceptado y defendido cosas en otra época totalmente impensables. Hemos consentido que nuestros hijos se aíslen de sus compañeros, que pasen su escolarización en ‘aulas burbuja’, obligándoles a llevar una mascarilla hasta en la calle al aire libre. Hemos permitido que la televisión nos diga si podemos o no reunirnos con nuestras familias, que nos especifique el modo concreto de hacerlo, que los que no piensan como dicta el discurso único de los globalistas y los mass media sean atacados, odiados o temidos. Hemos concedido al Estado poder de decisión sobre aspectos de nuestras vidas privadas de los que jamás hubiéramos creído poder despojarnos (libertad de viajar de un lado a otro de España, libertad de salir de tu hogar a ciertas horas, libertad de poder visitar a tus amigos, libertad de visitar a un padre, madre o abuelo a punto de morir). Y digo todo esto incluso para aquellos que han caído en la pandemia que hoy nos asola de terror mediático, político y social. Incluso para quienes temen al coronavirus como si fuera la mismísima Muerte asegurada, les quiero hacer reflexionar sobre todo lo que han permitido, sobre cuánto les ha hecho cambiar internamente toda esta estrategia globalista, y cómo el ser humano que eran hace dos años nunca jamás hubiera dejado que ocurriera nada de esto.

Aguila-vs-drone

A mi modo de verlo este debe ser el año de la valentía. Podemos morir por múltiples causas, sí, puede que un virus nos mate, puede que tengamos un fatal accidente de tráfico, puede que nos asesinen, en fin, existen millones formas de morir. Pero si por una de ellas estamos dispuestos a que la terrible bota de la sociedad nos aplaste definitivamente, entonces la vida no merece la pena. La sociedad no es todopoderosa, de hecho es tan débil que basta con que no la hagamos caso para que toda su fuerza se esfume. Esto implica actos sencillos, como no hacer caso a las recomendaciones cínicas (que no clínicas) de las cadenas de televisión, o no dejarse llevar por la presión de grupo a la hora de juzgar los acontecimientos. Deja atrás el miedo, como puedes dejar atrás una cadena que has llevado sobre tu cuello durante dos años. Si todos lo hacemos, ¿cuántos van a morir? ¿Crees realmente que todo el que haga esto va a morir? ¿Crees que la libertad va a condenar a muerte al ser humano? Porque este es el pensamiento que, contra todo pronóstico, la sociedad con todos sus malévolos instrumentos ha conseguido implantar en la mayoría de los cerebros.

Amigos, me expongo a morir por el virus y por todas las causas que pueden acabar en mi muerte, pero no voy a renunciar a mi libertad. Si todos lo hacemos, esta situación maldita se va a acabar para siempre. Intentarán causar nuevas oleadas de miedo, aterradores truenos sonarán desde esas antenas de radiofrecuencia, pero si no hay receptor que las escuche ni mente que decida obedecerlas, ni alma que se someta a ellas, entonces se acabó su influencia. Solo entonces el mundo podrá ir hacia un rumbo mejor, y no a peor en todos los sentidos, como es público y notorio que sucede actualmente.

old ship in a thunderstorm

Este nuevo año va a ser un terreno de batalla, donde las armas que se van a blandir son las más excelsas virtudes de los seres humanos: la amistad, el amor a la familia, la valentía, el pensamiento propio. Los monstruosos enemigos a los que hemos de enfrentarnos son el miedo, el engaño, el odio, la presión de grupo. Piensa por favor en qué bando te vas a situar, a qué fines vas a servir. ¿Cuántos mecanismos de control social estás dispuesto a admitir por tu miedo?

Por un 2022 sin miedo.

3 comentarios sobre “2022: EL AÑO MÁS IMPORTANTE DE NUESTRA VIDA.

    1. Hola, obviamente cada uno tiene su vida, pero si miramos la situación general, la que nos afecta a todos (se nos avecina una dictadura totalitaria, un control social masivo) este año va a ser decisivo, en el sentido de si permitimos que implanten la dictadura o no. Ya están anunciando incluso el chip subcutáneo a bombo y platillo para poder acceder a locales, etc. Es asombroso cómo ciertas teorías «conspiracionistas» se están cumpliendo.

      Este año hay que dedicarlo a luchar contra el certificado digital, a informar a todos los que podamos, y a tratar de hacer una vida lo más al margen de la sociedad que se pueda.

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