VIDEOS INTERESANTES SOBRE LA CRIANZA SIN ESCUELA.

Hola a todos, os invito a ver esta recopilación de videos sobre el sistema escolar obligatorio y la crianza sin escuela como una opción viable, y os animo a dar vuestra opinión y que iniciemos un debate, sea favorable o contraria. Son videos que os pueden abrir la mente sobre la idea de que la escuela no es algo tan natural como nos han vendido, y como la mayoría de la gente asume. Y es que ir a la escuela es algo que nadie cuestiona, como si fuera lo más normal del mundo. Estos videos os abrirán la mente sobre este tema, y el libro que estoy escribiendo, lo hará con todo detalle, pero aún tardará porque le estoy dedicando mucho tiempo y aprendiendo mucho en el camino.

VIDEOS SOBRE EL SISTEMA ESCOLAR

IVÁN ILLICH

EDUCACIÓN EN EL HOGAR

SABER SIN PISAR LAS AULAS

ENTREVISTAS

DOCUMENTALES

LAS VERDADERAS INTENCIONES DE LA ESCOLARIZACIÓN.

¿Qué se puede entender por las verdaderas intenciones de la escolarización? Aquello que está más allá de lo visible, aquello para lo que realmente fue establecido un sistema de instrucción pública en manos del Estado, despojado de sus justificaciones morales. Motivos que siguen vigentes hoy en día con mucha más fuerza, puesto que los consiguen alcanzar con mayor eficacia.

En primer lugar, el sistema escolar tiene como finalidad la integración de los hombres y mujeres (el conjunto de la población) en la sociedad, la llamada ‘adaptación social’. La escuela es el instrumento ideológico y psicológico mediante el cual se nos habitúa desde la época más primigenia de nuestra vida a vivir en el marco de una institución social, con un régimen de normativas internas y una rutina a seguir.

Ante todo, se trata de una imposición, de un control que se ejerce sobre nuestra vida de forma involuntaria y obligatoria. Lo que con eso se consigue es convertirnos en seres dependientes. Hoy en día, la globalización nos quiere ver ignorantes (no hay más que ver la ‘información’ que se ofrece en los telediarios o la prensa), distraídos y despistados (de ahí todo el ocio y las nuevas tecnologías) aislados unos de otros (véase el elevado consumo de antidepresivos y tranquilizantes, por ejemplo), pobres (miremos los bajos salarios o los impuestos hasta por respirar) y en fin, todo ello conduciendo a un estado de dependencia ante las instituciones sociales. Dependencia a nivel legal, tecnológico, político, psicológico y hasta emocional es inducida en los ciudadanos de muchas e ingeniosas formas, a veces impensables. Pues bien, la escuela no es otra cosa que el vivero donde se gesta y fabrica a ese futuro ser humano dependiente, con abstinencia hacia las instituciones.

Otro de los objetivos auténticos de que asistamos a una escuela es aislarnos del mundo real en nuestra infancia y juventud, encerrarnos y privarnos de una experimentación real de las cosas. Separando así nuestra mente de nuestro corazón, se genera una disociación permanente en nuestra vida.

LA CRIANZA SIN ESCUELA.

Me faltan muchos autores alternativos por leer, sobre todo Pestalozzi, María Montessori y Steiner, sin embargo, todos coinciden en asimilar educación con asistencia a una escuela, y todo se trata de encontrar un método adecuado para educar a los niños, un conjunto de pautas fundadas en un conocimiento profundo del funcionamiento de la mente, la psicología, el desarrollo del carácter, las habilidades, etc.

Detrás del barniz de preocupación por los niños, hay la creencia subyacente de que el desarrollo es algo que debe ser suministrado por maestros, o si no, al menos sí se ha de pasar por una escuela para que dicho desarrollo sea óptimo. En definitiva, se fomenta el miedo de que nuestros hijos se puedan “quedar atrás” en un aspecto o el otro (como si, por otro lado, la perfección existiera). La cantidad de escuelas alternativas, métodos y técnicas pedagógicas es inagotable, la imaginación y la retórica son ingeniosas y hábiles, el marketing de lo institucional parece hablarte como un amigo o un padre.

¿Significa eso que hay que dejar en manos del azar la crianza de nuestros hijos? No es lo más adecuado en la sociedad en la que vivimos, que pone tantas dificultades y problemas, que es tan compleja, tan rápida, tan frenética. Si algo nos falta, como padres, no significa por ello que debamos delegar en otros más sabios o mejores la crianza de nuestros pequeños, significa más bien que hay algo que hemos perdido y tenemos que recuperar. ¿Cómo hacernos cargo de la educación de los hijos y cumplir con nuestro deber como padres?

Tal vez tenemos que distinguir entre las metas que la sociedad nos propone o nos quiere vender, de las verdaderas necesidades que cualquiera tiene en su infancia. No hay ninguna de estas últimas que los padres no puedan aportar a sus hijos. Un espacio de exploración y descubrimiento, un espacio de creación, respeto, atención, cuidado, seguridad, aprecio, aprendizaje, conocimiento, un entorno saludable, convivencia con otros, todo ello son cosas que los padres han de fomentar todo lo posible. Pero hay muchas cosas que brotan por si mismas con el tiempo, cosas que el simple paso del tiempo y las experiencias aportan de forma inevitable. Basta con que un niño crea en si mismo para que llegue lejos. Dificultades en la vida no han de faltarles, y eso le hará más fuerte. No lo podrá tener todo a su alcance de forma inmediata, pero si lo necesita, se esforzará en buscarlo por si mismo. Hay que dejarle también que haga su camino.

ERRORES EN DOCUMENTALES ALTERNATIVOS SOBRE EDUCACIÓN.

Me gustaría escribir algo sobre los errores o mejor dicho falsedades intencionadas que difunden los partidarios de las escuelas alternativas y por qué lo hacen, en especial lo que llaman el ‘sistema prusiano de enseñanza’:

Prusia era un estado alemán que cobró más importancia y poder que otros, y con el tiempo sería Prusia la que uniría a los otros pequeños estados alemanes para formar el primer Reich (imperio) alemán. Como el resto de Europa, Prusia tenía escuelas gestionadas por órdenes religiosas, puede ser que con influencia del luteranismo, ya que los protestantes empezaron en la actual Alemania. Había también universidades, destacando la de Jena y otras. Sin embargo, la mayoría de la población a principios del siglo XIX no asistía a escuelas, vivían en el campo o se dedicaban a oficios. La decisión de implantar realmente la escolarización obligatoria por parte del Estado proviene de la Revolución Francesa. Luego subió al poder Napoleón Bonaparte y empezó a hacer guerras contra otros países, no solo por conquistarlos sino para expandir un nuevo modelo social: el código civil por ejemplo, y parece que también la escolarización (herencia en esto de la revolución francesa). Las constituciones de los países y sus códigos legales empezarían a establecer la obligación para todos de ser escolarizados. La primera constitución española fue la de 1812 (en plena época napoleónica) y así ocurrió con el informe Quintana. En Prusia, tres cuartos de lo mismo: tras la batalla de Jena de 1806, Fichte escribe ‘Discursos a la Nación Alemana’ proponiendo que hay que poner firme a la población para que sirva al Estado, y ¿su método? ¡Un sistema escolar del que nadie se escape! Luego poco después fundan la Universidad Humboldt de Berlín, creo que en 1810, que hoy es de prestigio, y van promoviendo la escolarización a imitación de los franceses.

¿Por qué les interesa decir que la escolarización surgió primero en Prusia y no en Francia? Porque así pueden mantener que el modelo prusiano es mucho peor que el francés, que uno es dogmático, férreo y con disciplina, y el otro es suave, liberal y comprensivo, ‘centrado en el niño’. Un punto de vista perfecto para los que quieren fomentar escuelas alternativas. Además, históricamente hacen derivar de esto el surgimiento del nacional socialismo en Alemania a partir de 1933, lo cual también les conviene para justificar una posición política de izquierdas. Lo cierto es que los dos modelos escolares eran en esencia lo mismo, y en ambos países llegaría a costar tiempo el incorporar a un alto porcentaje de la población (o a casi toda, como hoy) en la escuela.

Otro detalle es que en algunos sitios se pone a Rousseau como uno de los precursores de la escolarización, ya sea estatal o alternativa, lo cual no puede ser más falso pues en su libro Emilio habla claramente contra las escuelas en general.

Encontramos estos errores en el libro de John Taylor Gatto y en el famoso documental ‘La Educación Prohibida’

UN BOICOT A LA EXPERIENCIA DIRECTA.

Si hay algo que nadie puede negar sobre el sistema escolar y universitario (la Universidad es solo la continuación de la escuela y el instituto) es que aleja a los alumnos del mundo real. Es lo que en la época medieval europea, cuando se crearon las Universidades (Bolonia, Oxford, París, y así sucesivamente) se llamaba el ‘contemptus mundi’ o desprecio del mundo. Se pretendía estar por encima de una realidad que veían como “un valle de lágrimas” mediante el estudio entre los muros de los monasterios. Hoy en día, sucede lo mismo en las aulas (o jaulas) de todos los colegios, institutos y universidades del planeta, con mayor o menor suerte.

Con este método el régimen escolar anula la experiencia directa de las cosas como forma de aprendizaje. Sustituye el contacto con la naturaleza, el uso de herramientas, la creación artística, y la libre opinión e intercambio de ideas, por una confusa sopa de letras que se incorporan en el cerebro sin poder aplicarse a la vida.

Se elimina así a la mejor fuente de aprendizaje que existe. Cada vez que tratamos de hacer algo por nosotros mismos, surgen dudas y preguntas. Se estimula enormemente la curiosidad porque después de la búsqueda de información está el logro de haber resuelto un problema. Nos hace sentir importantes, válidos y capaces. Por ejemplo, un reto podría ser construir una mesa de madera, o crear una página web, o inventar un juego. ¡Con qué placer utiliza luego uno esa mesa, o juega a su propia iniciativa!

No solo se fomenta así la búsqueda de información con un interés de verdad (se busca información para algo y por una razón) sino que se forjan seres humanos libres, capaces de actuar por si mismos, y mucho más preparados para la vida.

Mientras tanto, las escuelas continúan suministrando datos y dando respuestas a preguntas que ninguno de los alumnos se había hecho previamente.

EL SISTEMA ESCOLAR NO ES COMPETITIVO.

Hoy en día se defiende la necesidad de ser competitivos, se dice que vivimos en un mercado competitivo. Y una de las críticas que se hace al régimen escolar obligatorio, es que es demasiado competitivo. Incluso, a llegar a conseguir un título universitario se le llama “hacer una carrera”. Por otro lado han surgido numerosos gurús del “trabajo en equipo” como si el mundo estuviera realmente afectado por un mal llamado “competitividad”. ¿Es esto realmente así?

Los exámenes constituyen sin duda situaciones donde se suele impedir la ayuda de unos a otros, creando un ambiente de indiferencia y de competitividad. No se puede negar que esta experiencia de “oídos sordos” y “boca cerrada” influye mucho en la sociedad actual, y en el comportamiento de las personas unas con otras, reflejándose en la vida cotidiana.

Sin embargo, fuera de ese entorno cerrado y estanco de las aulas escolares, ¿hay una verdadera competitividad en el mundo real?

Hay una forma muy clara de ver que no. Aquellos que no tienen un certificado oficial que “acredite” que se tiene una cierta habilidad, es como si no la tuvieran. No serán pues aceptados para demostrar sus aptitudes en igualdad de condiciones ante las personas que tienen un determinado título estipulado por alguna normativa estatal.

Un ejemplo sería el juego del ajedrez. A nadie se le ocurriría decir que no se puede jugar al ajedrez contra otra persona si no se ha pasado antes por un curso que “demuestre” que se saben mover las piezas. Obviamente, una simple demostración ante el tablero mostrará, en tan solo un minuto, que esto se sabe o no. Todo el mundo puede competir en el ajedrez. Si no se sabe jugar, se aprende con la experiencia.

Hay gran cantidad de actividades y trabajos donde esto no es así. En ciencia, por ejemplo, no se puede investigar en condiciones si no se tiene antes un doctorado (en realidad, un niño con curiosidad puede hacer descubrimientos científicos si dispone de medios para ello). No se puede trabajar como fontanero, electricista, informático, guía turístico, administrativo, ni de prácticamente nada sin haber conseguido un determinado título oficial, que por lo general ocupa al menos dos años de la vida.

Todos los que no tengan una “formación específica” quedan pues, fuera de juego. No se les permite entrar en competencia con los que se han formado.

Lo curioso es, que los que se forman de este modo tampoco compiten entre sí, ya que a todos, por estar titulados, se les considera de igual valor. Será en sus trabajos donde demuestren lo que saben o valen realmente.

ESTUDIAR NO AUMENTA NUESTRO VALOR.

Estudiar Bellas Artes no significa ser un artista.

Estudiar historia no significa comprender las fuerzas que mueven a los pueblos humanos.

Estudiar música no significa saber crearla.

Estudiar biología no significa entender la Naturaleza.

Estudiar ingeniería no significa ser un inventor ni un creador.

Estudiar física no significa comprender el cosmos.

Estudiar química no significa saber combinar los materiales en provecho propio.

Estudiar filosofía no significa saber razonar y profundizar en los temas importantes.

Estudiar magisterio no significa ser un buen maestro ni saber enseñar a los demás.

Estudiar psicología no significa comprender el alma humana ni los entresijos de la mente y las emociones.

Estudiar economía no significa saber cómo se administran los recursos para el bien común.

La confianza en uno mismo y el valor de ser fiel a uno mismo siguiendo las propias pasiones, es infinitamente más valioso que cualquier carrera o estudio, aunque la sociedad se empeñe en negar esta verdad e intentar inhabilitar a quienes rigen por ella su vida.

Estudiar no incrementa nuestro valor y capacidad.

No estudiar no es síntoma de escaso potencial.

¿QUÉ ES EL BULLYING?

bullying

El bullying o acoso escolar es una violencia ejercida hacia los niños y jóvenes que no se adaptan al sistema escolar ya sea porque lo ven demasiado limitado para ellos o porque dudan de su propia situación interna en un centro escolar. Aquellos que tienen un comportamiento diferente o que denoten una curiosidad real por adquirir conocimiento, o una mente inquieta, son el objetivo de la humillación y el desprecio colectivo de sus compañeros. Los agresores que se encargan activamente de convertir la vivencia escolar de estas personas en un infierno, reflejan su miedo interior en forma de actos violentos que intenten minar o destruir la seguridad interior y la autoconfianza de estas personas independientes de espíritu, seguridad y capacidad que les eclipsa, porque muy probablemente ellos ya fueron humillados en otra ocasión, quizá en sus familias. En realidad, nadie apoya y defiende más el buen funcionamiento del régimen escolar que estos acosadores infantiles.

Está demostrado que la escuela solamente actúa contra esta situación una vez ocurrida, si es que lo hace. La escuela no es capaz de prevenir o impedir que esto suceda. El motivo es muy simple: tomar medidas auténticas y eficaces contra el acoso escolar atentaría contra la propia institución. Así, las escuelas no pueden decidir expulsar a determinados alumnos sin más, ya que la escuela tiene que ser inclusiva e “igual para todos”, dejando que la única forma de conseguir esto sea recurrir a la vía judicial. Solo de este modo un niño puede librarse de convivir durante 200 días al año y durante varias horas con personas que realmente desean humillarla y hacérselo pasar mal. Esto explica también que el llamado “apoyo psicológico” que ofrecen las escuelas como uno más de sus servicios se centre normalmente más en la víctima que en los agresores. ¿Cómo podrían enfrentarse a la idea de que ellos mismos están provocando la situación? Todos: directores, profesores, padres, todos son corresponsables de que un niño tenga que atravesar todo esto. La decisión que podría salvar a muchos niños de estos peligros, es decir, el homeschooling o la desescolarización, es algo que nunca promueven las campañas que supuestamente intentan ofrecer soluciones.

El bullying es una consecuencia directa de la obligación de ser escolarizado bajo pena de quitar la patria potestad a los padres que no acepten, y es una herramienta que garantiza que los niños que podrían llegar a cuestionar esta obligación o a sus profesores con argumentos y razonamientos lógicos, sean implantados con sentimientos de inferioridad y con pensamientos de tener un valor escaso. Las víctimas del bullying no estarán contentas con la escolarización, pero ya no será por motivos razonables que podrían poner en peligro a la escuela obigatoria, sino por estar viviendo una vida carcelaria temporal (que se extiende al resto de su tiempo, porque esta situación afecta a toda su vida). Así, ese cuestionamiento realiza una deriva desde la institución hacia los alumnos. Esto quita muchos problemas a los burócratas (profesores, directores y psicopedagogos).

RED DE APRENDIZAJE ¿CIENCIA FICCIÓN?

Trataré de describiros cómo sería un barrio que tuviera organizada una red de aprendizaje:

Por todo el barrio se verían actividades relacionadas con el deporte, el arte o la tecnología energética, entre otros. La propaganda comercial y política habría sido suplantada por pinturas y murales representando paisajes de la naturaleza, elementos del espacio exterior o figuras tridimensionales de gran belleza, creando un entorno dado a la imaginación y al alejamiento de una vida marcada por el ruido, el asfalto, la basura y la muchedumbre. Los jardines y espacios abiertos y agradables serían lugares de reunión donde plantear proyectos colectivos, compartir conocimientos, y hacer talleres creativos de todo tipo, disfrutando así del saber ajeno y no solo de la tranquilidad. Existiría al menos un espacio libre de contaminación lumínica, para poder observar el cosmos en su plenitud: este lugar solo podría ser iluminado, con un área suficiente para lograrlo, con bombillas de vapor de sodio de baja presión, que emiten luz anaranjada y no interfieren con la visión del cielo nocturno. Esto fue exigido por los interesados en la astronomía.

De vez en cuando nos encontramos carteles que nos anuncian oportunidades de apuntarnos a alguna que otra actividad. En un sitio, nos ofrecen aprender a fabricar pan, un carpintero ofrece también su experiencia al servicio de los interesados. Los espacios disponibles para la agricultura, también los vemos dedicados al aprendizaje del cultivo y nos enteramos que existen, a pocos Kilómetros, numerosos espacios de huerta que no solo son visitados por muchos sino que existe una colaboración íntima entre quienes los trabajan y los habitantes de la ciudad, de modo que se llega a intercambiar fertilizantes orgánicos por alimentos, o hay convenios de venta directa entre un agricultor y un consumidor. La producción de fertilizantes tiene su propio taller especializado en el barrio: gran parte de los residuos orgánicos de los habitantes son utilizados. Los campos se han convertido en lugares de experimentación, de juego y disfrute, tanto para la población como para los propios agricultores, que, seguros de que venderán y obtendrán un beneficio, se concentran en la riqueza del ecosistema agrario. En los cultivos bulle la vida, se respira el humus, el aire limpio y el olor que emiten las plantas.

De vuelta a la ciudad, entre los ríos de jóvenes que van de una actividad a otra, preguntamos a alguien cómo se organiza todo esto. Nos da la dirección y vamos para allá. Pero en el camino, topamos con lo que parece un instituto. La palabra instituto no aparece por ninguna parte, ni tampoco escuela. Las puertas están abiertas así que aprovechamos para ver qué pasa dentro. Al poco de entrar, encontramos un mapa con las distintas salas y espacios del edificio, abiertos y cerrados, así como un tablón indicando ofertas de diferentes actividades. Una sala dispone de 50 ordenadores y está dedicada a diferentes talleres informáticos, donde se puede aprender a usar diferentes programas y funciones propias de la computación. Hay un laboratorio de química, una gran biblioteca, una sala con aparatos y piezas necesarias para realizar circuitos eléctricos o aparatos tecnológicos… También vemos una larga lista con varios cientos de nombres de personas que hablarán en las próximas semanas en el resto de espacios de todo tipo de temas: desde las matemáticas más sencillas hasta la geometría fractal o el funcionamiento de una central nuclear. También aparecía al lado el número de asistentes, muy variable desde solo 3 personas hasta casi 100. Continuamente entraba y salían personas del edificio. Me causó tan buena impresión todo esto, que no pude menos que intentar apuntarme a hablar sobre reparación de coches, asunto en el que tengo mucha experiencia. La mujer que atiende cerca de la entrada me dijo que debía dirigirme a la red central, viendo que la dirección coincidía con la que me habían dicho previamente. Está claro que no era un lugar cualquiera. Antes tenía que hablar con ellos.

Salgo casi abrumado por la cantidad de oportunidades que me rodean por todas partes en este barrio y, con un interés acuciante me dirijo a la dirección. Un edificio de varios pisos, aparentemente de oficinas, alto y reluciente por estar construido exteriormente por cristales, resulta ser el número indicado. Aquí estaba el corazón del dinamismo social observado, el organismo necesario para el orden, la planificación y la coordinación. La planta baja disponía de un número considerable de salas en cada una de las cuales una persona atendía a quienes entraban y todas disponían de un teléfono. Una persona podía enseñar si alguien tenía interés el resto del edificio así que me apunté a ello. Había un total de 10 pisos y todos ellos pertenecían a la organización de la red de aprendizaje, una empresa integrada por todos los que se registran en ella y que no busca el beneficio de la empresa misma, sino el de sus integrantes. Este beneficio es doble: se gestiona la obtención de ingresos económicos por parte de los miembros de la red, pero también se produce el beneficio social del conjunto de actividades organizadas. Actividades que involucran a unas 100.000 personas es el rango que maneja este organismo. Es por eso que los restantes pisos están divididos en distintas áreas. Un piso se ocupa, con las instalaciones adecuadas, de coordinar actividades deportivas. Otro, de las que se realizan en espacios cerrados como los antiguos institutos o universidades. Otro piso se ocupa de los talleres y fábricas locales involucrados en actividades de enseñanza y participación abierta. A continuación, otro sobre los actos en los jardines y espacios abiertos, y ascendiendo, otro sobre los campos y la agricultura. “Si no sabes qué hacer con tu tiempo, dedícaselo a los demás”.

¿Qué ventajas ofrece esta ‘burocracia’?

En primer lugar, un acceso completo a lo ofertado por los miembros de la red, sabiendo los lugares y fechas exactas en que se producirán las actividades. También el tener información sobre todos los miembros de la red y conocimiento público de sus capacidades y habilidades reales. Finalmente, al registrarse como miembro, la propia red de aprendizaje se ocupa de buscar personas interesadas y conectarlas contigo. Si yo quiero enseñar reparación de coches, ellos encuentran de forma rápida (si existen) a aquellos interesados, algo que a mí me costaría mucho por mis propios medios.

EL SISTEMA ESCOLAR ES RESPONSABLE DE ATONTAR A LA POBLACIÓN.

Hola, vengo a hablaros de una noticia que durante el primer segundo pensaba que era de cachondeo, pero viendo la fuente, el periódico el País, al cual no pretendo hacerle propaganda (es causante de la falta de comprensión política de los españoles) pero que no es un medio humorístico, me he dado cuenta que el dato es cierto. Esta cifra que indica el titular de la noticia, me ha sublevado internamente, y me ha convencido de que muchos de mis pensamientos no son exagerados en cuanto a un tema: el sistema escolar.

La noticia puedes verla aquí: http://elpais.com/elpais/2015/04/23/ciencia/1429792444_486485.html

Un 25% de los españoles cree que el Sol gira alrededor de la Tierra.

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Yo hasta ahora pensaba que tenía ideas totalmente asumidas por mi parte pero un tanto ‘extremas’ en cuanto a lo que muchos llaman la educación (esta palabra usada para llamar a la escolarización es una trampa semántica en la que cae prácticamente todo el mundo). A partir de este momento, ya no las veo extremas ni cosa de mera opinión, son algo palpable y real y un tema que afecta a todo el mundo por igual.

Cuando ven ese titular, muchísimas personas enseguida reaccionan culpando a ese 25% de personas aparentemente ignorantes y con una incapacidad innata para el aprendizaje.

¿Se os ha ocurrido pensar en por qué estas personas han llegado a alcanzar un nivel de conocimientos tan bajo, a pesar de haber atravesado todas las fases obligatorias del sistema escolar?

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Bueno, podemos ver en la imagen de arriba un aula, no parece que tenga nada de malo de hecho, todo lo que aparece en la imagen es positivo, pizarra, pupitres, ventanas, etc. También un cine en un buen lugar, tiene sillas acolchadas, aire acondicionado, iluminación, una pantalla bien grande. Sin embargo, ¿qué diría si alguien le propusiera que usted debe estar en esa sala de cine viendo todas las películas que emiten durante 6 horas diarias, con un intervalo de 30 minutos para airearse y descansar? ¿Y si el Gobierno de su país le obligase a hacer eso y luego, para colmo de ironías, después de 12 años de hacerlo, le hiciera SOLICITAR un título de experto en cine? ¿Y si el Gobierno le indicara que es su hijo quien debe hacerlo?

No es muy distinto lo que ocurre en todos los centros escolares de España, por no hablar de otros países.

Yo reconozco mi propio analfabetismo por ejemplo en tecnología, algo de lo que nada aprendí mediante el sistema escolar, y que he intentado compensar un mínimo informándome después por mi cuenta. Los propios profesores reconocen y dicen que cada vez ‘se exige menos’ (o sea, se enseña menos) en las escuelas, y esto es obvio. Cuando antes se salía del bachillerato, hace un par de décadas o tres, se tenía una cultura mucho más avanzada, aún siendo el peor de la clase, que cualquiera de los chavales de hoy. Esto está siendo reconocido por los profesores.

Quiero haceros una pregunta, que os animo a responder en un comentario abajo. ¿Vosotros pensáis que vale la pena todo el tiempo que ocupa el sistema escolar (colegio + instituto) junto al currículum oculto (VER NOTA ABAJO) que introduce en la vida de nuestros hijos, para que salgan sin saber prácticamente nada, y mucho menos algo útil? Porque el problema no es que no sepan, sino que no sepan APLICAR lo que han aprendido. Mi experiencia personal, es que poco fue lo que aprendí de útil en la escuela. Muy poco, puedo mencionar el teorema de Pitágoras y poco más.

NOTA: Si no sabes qué es el currículum oculto, mira el cuadro anaranjado de este artículo: NADIE COMBATE A LA LLAMADA ESCUELA PÚBLICA